Friday, April 18, 2008



"ÀLAS: UNA VISIÒN DE LOS 90´S."
LA ÙLTIMA PARTE DEL PRIMER CAPÌTULO. GRACIAS MIL POR LEERLO.

Mil y un retumbos cimbraron el cielo y las nubes. A lo lejos, varios truenos aparecìan tan mudos que parecìa que escaparan para no ser testigos de lo que estaba pròximo a ocurrir. A la invocaciòn de su jefe, enormes ruedas de fuego, que a pesar de la distancia ya enrojecìanserpeteaban monstruosas chisporroteando vivos colores que semejaban mil rostos que gritaban al unìsono, a cada palmo, se aprestaban a devorarnos, ahora, por fin de pie, le respondì de la forma màs clara y contundente que pude.
- Tu discurso, hueco y vacio solo es muestra de la envidìa que le tienes a nuestro Dios, y el miedo que me tienes a mi, cabròn; no pudiste vencerme solo, bien sabias, que en la eternidad que cobijan nuestras batallas, nunca me has podido vencer. No, Azrael, no puede tu espada condenarme a un miedo esclavo, mucho menos a un febrìl servilismo. Solo tengo un jefe a quien guìo mis pasos, mis acciones dentro y fuera del cielo, la tierra o el infierno, y si tù le has enseñado todas esas porquerìas a los hombres, que, el peor de sus pecados ha sido la inocencia del principio, es razòn suficiente para que venga su hijo a enseñarles la verdad, la paz, la fe y el amor. La balanza, Azrael, y la justicia que marca al equilibrarse nada tiene que ver contigo, tirano. !Arcàngeles ... dejen que el abismo nos mire a nosotros!
La màgia, la salida, el escape. Lanzados cuatro cuerp0s de cabeza. Cerrando los ojos para no mostrar nuestras làgrimas de abandono. De la perdida del precario paraìso de nubes donde crecimos, una voz resonaba en mi cabeza:

- Esta batalla no ha terminado, Gabriel, te voy a encontrar asì tenga que recorrer toda la tierra.

La noche resplandecìa aùn en mis manos, en intentos extremos de tendones enroquecidos. Arrollo de sangre efervecente en fauces aceradas, la antorcha encendida de mis horas mancas y descalzas. El ahondar de mis faltas en medio de una nada feroz.

-! Prueba atormentarme! ! te lo exijo! nunca serà fàcil lanzar la piedra y esconder la mano cuando una cabeza sangra ... cuando el suelo (cielo venido a menos) ha sido despojado de una de sus contadas estrellas. Desde ahora, prepàrate para la revancha. Ring donde sòlo existiràn dos contrincantes y tus esbirros infernales solo seràn esperanzas disueltas del desesperado grito de auxilio que expira tu boca antes de que la llene con el filo de mi espada. Preparate para mi vuelta cuando las nubes narren la èpica de nuestra continua batalla y de nuevo estè aquì ... !por dios! !teme a ese dìa, Azrael!

- Te verè en el infierno, Gabriel.

La caìda fue ligera. amortiguada por un destello de benevolencia que me aceptaba a regañadientes en ese lugar al que no pertenecìa, un cien mil soplidos, compasados y mortales me impedìan un estrepitoso viaje chocando una y otra vez con las nubes; cascada aèrea de libres gotas, màs suaves que el hielo, màs secas que las aguas que llevo en mis adentros. Caìa y golpeaba, una y otra vez. ¿còmo voy hacia abajo si estaba en las puertas del infierno? ¿o, era el cielo? ... tal vez, esa combinaciòn entre ambas que se llama tierra.
¿còmo no golpeo mi resquebrajado rostro y mis ensangrentadas àlas, con las candentes y sòlidas rocas incrustadas en el centenar de mil pecados? con dos piernas, con dos ojos, con dos manos ... ya que para satisfacer el deseo siempre insatisfecho del hombre, es siempre mejor llegar con dos: dos espadas, dos àlas, dos espolones y hasta dos aureolas, una chica y una grande. !Señor gravedad! ¿no es asì? mucho gusto. mi nombre es Gabriel, soy el sub-comandante de las fuerzas celestiales y, ahora ve usted, porque me llaman el àngel del abismo. Ni mi nombre ni mi cargo realmente importan, lo que podrìa valer un tanto es lo reza mi frente. lea usted, por favor: ANUNCIACIÒN. Asì es, es por eso que simpre llevo conmigo esta trompeta, que de momento pende de mis espalda, entre el espacio que dejan mis dos àlas, como si fuera un nido de un ave en llamas. Suena y renueva los cansados ànimos de quien la escucha. Grita en el compasar de sus notas: levàntate y ànda. Son sus tonos, desgarradores y molestos para el verdugo, pero tiernos y compasados para el condenando. A la caìda, me doy cuenta que los segundos matices siempre seràn los màs confiables. Los màs nìtidos ... sobre todo, los màs aleccionadores. Solo se puede dudar de lo que realmente se sabe y, ahora, sè que muestro mis cartas con la intenciòn de perder la mano, la pierna, cualquier extremidad que se pueda hornear en las llamas de infierno. Brindo por mi salvaciòn, por esa teta hermosa; promesa de vida eterna, falacia inexorable de esa inercia que intento inùtilmente detener en mi caìda, despuès del golpe ansìo otra mano sobre mi frente, otra mano sobre mi hombro, otra mano sobre mi mano, ansìo un haz de luz cubriendo mi cabeza. Saberme vivo en la muerte ajena.
... Atisbo frente a la cerradura el embudo que a sus lìmites pinta el capullo del que nunca escapè. Ese lugar tibio y jugoso de mil y un manjares que se me descubre todo sobre mis cinco sentidos inùtiles, frente a semejante oscuridad intermitente, una y otra vez ... una y otra vez. Son siete las cuerdas que forman mi red. Son siete filos los que hielan mi cuello, son siete plumas de esas àlas que se van desprendiendo de los siete puntos de mi espalda, son siete las gotas que corren por mi rostro. Son siete los brillantes puntos de luz acerada que me cubren de la muerte. Las rafagaz de aire me despojan de mi pesada armadura templada para enfrentar los siete infiernos menos el que dejo atràs; ahora son seis. La perfecciòn menos uno. Seis pecados, seis deseos, seis faltas ... todo esto que me sucede: 6,6 y 6.

Gabriel. Anunciaciòn. que caè. y al estar tan cerca del piso: teme. què mejor muestra de que me convierto en hombre.

SALUDOS.

7 comments:

Don Pisador said...

orale! eshe shi me guta!!!! claro que si! que bueno que esta! saludos!

Hal9000 said...

Siempre había querido llegar a un blog de un psicólogo que se dedique a la literatura...Interesante trabajo este el de analizar tus líneas (cerebrales)...Si me dejas, me quedo. Un saludo.

A said...

miedo=humano

Bien ARC, querido.

Besos de carne y hueso
A.

BETTINA PERRONI said...

A mi me ha parecido fascinante tu relato...viene a mi mente aquella película que vi una ve sobre la guerra en el cielo... ahí dispuestos los ángeles y arcángeles para venerar y proteguer al todo poderoso.

Mensajero, usted ha hecho una gran labor con su escritura... me dan ganas de leerle más de sus letras celestiales. Un abrazo :)

Pamela said...

Intenso, muy intenso querido Gabriel. A ver si podemos seguir leyéndolo.

Salvatore said...

Insisto todo este númerito me gusta porque me recuerda a las dos películas sobre ángeles que tiene mi cineasta favorito, Wim Wenders.
¡Un abrazo y enhorabuena!

Dolores Garibay said...

Me han gustado las tres partes que has escrito, además de que las ilustraciones no tienen madre.

Insisto, deberías publicar un libro con esto.

Besos chilangos