Monday, March 08, 2010



Una vieja carta pùblicada en una pàgina alemana.

Monday, October 5, 2009
Mexico: Carta abierta a mis queridos lectores
Carta abierta a mis queridos lectores, porque juntos alcanzamos 9000.

Soy un escritor desconocido, porque nunca me ha gustado la gente. No me gusta la gente que comenta mis letras, no me gusta la gente que podrìa publicar mis letras, no me gusta la gente que podrìa editar mis letras, no me gusta la gente que cree que sabe de letras. Me gustan los còmplices, que son incapaces de delatarte porque se delatan a si mismos. Me gustan los mercenarios, porque son fieles a sus propias conveniencias: Asì los siento a todos ustedes, queridos lectores, como mis còmplices, ya que tanto ustedes como yo, zarpamos en el mismo barco, sin que nadie nos obligara, ustedes pueden leer y dejar de leer en cuanto se les dè su gana. Como mis mercenarios, porque son fieles a su conveniencia y si, esta, favorece estas letras ocultas, serà simplemente porque algo de aquì brilla en su bolsillo, no hay favores ni complacencias (como dijo Sabina: A mi, las moralinas me hacen vomitar).

Asì que, queridos còmplices y mercenarios, les pago con la mejor moneda que tengo: Mis letras. Hace tiempo, una mujer me decìa tratando de herirme que no me parecìa nada a lo que escribìa, a lo que contestè. Cierto, parece que ellas (las letras) y yo, somos dos entes diferentes. Con este blog, se han probado estas palabras, seguro estoy, que si me conocieran la mayoria de ustedes, jamàs me hubiera vuelto a leer, gracias a que no tenemos el gusto de conocernos, ustedes, vuelven, una y otra vez.

Las letras siempre estaràn aquì para ustedes.

Mil gracias.
Gabriel.

SALUDOS.
http://alturaenliteratura.blogspot.com/
Posted by ForumofWorldCultures at 1:39 PM

2 comments:

Isabel Palacios said...

Complicidad... una de las más grandes palabras de nuestro vocabulario. Palabra extremista que encierra oscuridades y luces... Maldad y bondad. Amor y odio...Gracias por permitirme y permitirnos ser su cómplice...

Pamela said...

Ay hermano, qué bueno es leerte