Friday, June 20, 2008



"Y ... SI VAS A SAN FRANCISCO, NO OLVIDES PONER FLORES EN TU PELO"
SCOTT McQUENZIE.
O, EL BEATNIK, ESTUVO AQUI. JACK KEROUAC Y TODA UNA GENERACIÒN QUE DESPERTÒ DE PRONTO.

Era muy joven, muy joven cuando paseaba con cuatro dobles expressos, recièn molidos, rayados y cortados, con mis primeras botas Caterpillar, con mi vieja chamarra negra y un tomo de las obras completas de Freud (Amorrortu) bajo el brazo. Paseaba por el cine Plaza, por el parque Mèxico, por la librerìa de viejo La Torre de Lulio, la tienda de discos usados El Garage, el cine Bella Època, el restaurante Los Arroces, o por La Luna y el Daikokù, donde aùn sirven unos fideos caldosos baratos y reconfortantes, o por las hamburgesas al cabròn de Michoacan (una copa de Clos San Josè Chileno en La Garufa, una hamburgesa al carbòn y un doble europeo en el Coffe Station, que chido combustible para el viaje ... de esto ya solo que da Garufa, pero, el Clos San Josè, ya no es el vino de batalla) caminaba por horas, casi siempre solo, a veces, con mi mejor amiga Frida, a veces con mi querida China, a veces con una de esas que entran y sale tan de pronto que no comprenden las circustancias reales del Suntra del paseo y los toques de Nirvana que pueden provocar la combinaciòn de varios expresos, una pelìcula gruesa como Doberman y una caminata que pasara de las tres horas bajo la lluvia.

Por esos tiempos, apareciò en mi vida LOS VAGABUNDOS DEL DHARMA, a mi gusto la mejor novela de Jack Kerouac, sin màs, cambiò mi vida. me señalò, al igual que muchos años despuès LOS DETECTIVES SALVAJES que, caminar como un loco poseso, sin un rumbo fijo, puede producir estados alterados de conciencia. En esta novela, Jack, platica la forma en que conociò a Gary Syder, un poeta nacido en el frìo norte de E.U. apegado a la poesìa y a la milenaria cultura japonesa y como ese hombre, tan parecido a èl, le mostrò el camino, que tantas nebulosas veces habìa visto, pero no acertaba en seguìr. Asì, fue como apareciò un dìa que Frida y yo acababamos de comer una rica tarta de natas con ochorromil tazas de cafè americano en el Pèndulo de la Condesa, ese librito, muy blanco y sucio, rebajado por su mal estado, con la foto de Gary al frente con una sudadera de algodòn y un chaleco tejido por alguna trìbu indigena, que bien pudo ser de E.U. Mèxico, o Perù, y, en la contraportada, Jack, con su camisa de franela y su gorra que le regalò Snyder una ridicula boina francesa que Jack, o Jean, como realmente se llamaba, se apenaba de transitar con ella frente a los presos que hacian trabajos forzados junto a la carretera que recorrìa.
Sin duda, un libro emblematico, que gracias a mi vicio de regalar los libros a personas que creo que lo necesitan, cedì a alguièn que ahora ni siquiera me acuerdo, pero, como se perdiò en un acto casi Budista, de la misma forma volviò, un dìa que vagaba por la zona rosa, entrè al Pèdulo de ese rumbo, comì una tarta de natas (con receta portuguesa, a mi carnal Juan Heladio se le hace agua la boca cada vez que le cuento) y varios cafès, de pronto y tal como dice Alberto Cortèz, ahi me estaba esperando, como se espera a un amigo; muy escondido, muy blanco y muy maltrecho y por tanto, rebajado, un tomo identico, tambièn de segunda ediciòn (què, creo que fue la ùltima en CONTRASEÑAS, ya que luego solo lo vì en COMPACTOS ambos de ANAGRAMA, de un color cafè que nunca me latiò). Èl, habìa vuelto a mi lado, lo paguè y, ahora, lo combijo con un sin fin de lìneas y comentarios en sus pàginas (chinga, còmo me gusta rayar los libros, hagan de mi lo que quieran) Quiero dejarles algo de los protagonistas. Kerouac, habla de Snyder; de su admiraciòn y su amistad y de su necesidad de encontrar una figura paterna, a como diera lugar.


GARY SNYDER, AUN ENTRE NOSOTROS.

Sin embargo, Japhy (Gary Snyder) llevaba sus preciosas botas y su pequeño sombrero suizo con una pluma y parecìa un elfo algo rudo. Me lo imagino ahora en la montaña, aquella mañana. Èsta es la visiòn: es una mañana muy pura en la alta y seca sierra, a lo lejos los abetos dan sombra a la ladera nevada, algo màs cerca, las formas de los pinos, y allì, el propio Japhy con su sombrerito y una enorme mochila a la espalda y una flor en la mano izquierda que tiene enganchada a la correa de la mochila que le cruza el pecho; las hierva crece entre los montones de rocas y piedras; distantes jirones de niebla acuchillan los costados de la mañana, y sus ojos brillan alegres. Esta en camino, sus heroes son John Muir, Han Chan, Shin-te y Li Po, John Burroughs, Paul Bunyan y Kropotkin; es bajo y tiene un divertido modo de sacar el vientre cuando camina, pero no porque tenga grande el vientre, sino porque su espina dorsal se curva un poco; compesa esto con su larga zancada tan vigorosa como la de un hombre alto (como comprobe siguìendole sendero arriba), y su pecho es amplio y sus hombros anchos.

SALUDOS.

14 comments:

Colombita ensoñada said...

Hola Gabriel,
Es verdad ha pasado mucho tiempo y asi tambien mucha nostalgia por mis lados, todavia la siento, la percibo y la escribo.......... asi es la vida, de pronto y en pleno suelo del pais que mas amo, me quede huerfanita de padre y no he logrado superarlo........... espero no hacerlo nunca.
Saludos!!!

Srta. Maquiavélica said...

wowoww wooww me acabas d ilustrar el dia de hoy¡¡¡interesantisiismo post¡¡
q tengas una linda semana¡¡sorry x luego no venir a leerte tarde pero segura¡¡¡

Midori said...

esos amores nunca se olvidan, no?

La Nena Mounstro said...

Oiga que linda historia de su libro desencontrado y vuelto a encontrar, los libros viejos y gastados tienen un encanto difícil de resistir , y q bueno q lo recupero ( sabiendo q no es el mismo, pero buehh).

Oiga , como que lee por encargo???!!! Le pagan??!! Consígame un trabajo de esos no??

Aahh y por cierto...el pastel de natas de el Pendulo es una violencia a la gula.

La Nena Mounstro said...

se me corto....pero queria decir q el panque casero de elote con leche carnation...es como para rodarse por las escaleras de lo bueno que es...intentelo la proxima ves q vaya

Sandra Becerril said...

Hello hello!
Huele a melancolía por acá!!! Yo quiero un libro perdido...
Le debo un café, muchas lecturas, preguntas, etc... el ahijado aquí anda, gripiendo, latoso y enorme... y el compadre?

Hal9000 said...

A veces creo que debo ser una Amateur para poder captarte del todo... pero a veces creo que a través de un mínimo IQ posible aceptado + mucha sensibilidad-concentración para hundirse en tus letras es suficiente para disfrutarte y mucho... (parece la fórmula enredada del Skoda...jajajaja). Un gran saludo!!

Dolores Garibay said...

Hola Arcángel,

Lo que me gusta de entrar a tu blog es que siempre encuentro lecturas interesantes que se van agregando a mi lista de pendientes... tantos libros que leer y tan poco tiempo...

Sólo una pequeña corrección: El apellido de Scott Mc Kenzie está mal escrito, es con K en vez de la Q

Fue un placer volver a leerte :)

Besos chilangos

Pamela said...

Ay! qué bien inspirado que andas mi querido Gabriel. Me he paseado de tu brazo con toda la nostalgia. Un abrazote

BETTINA PERRONI said...

Cierto, hay mucha altura en este post... y personajes que uno nunca olvida, que de cierta manera logran influenciarnos. Veo la imágen y viene a mi mente las cimas en las que he estado alguna vez... que ganas de viajar al olvido.

Un abrazo

difusa said...

Hola!
Clos de San José y poesía, peligrosa combinación.
Entretenida la narración.
Salud y saludos desde Chile!

Srta. Maquiavélica said...

niñooooooooooooooo onde andas?? exijo post
besitos

fire said...

tus riquisimas historias que siempre consiguen interesarme...¡¡¡...
un saludo desde españa arc...
:-)

paola said...

hola gabriel
te devuelvo la visita... en tiempos en que el trabajo me come el cerebro...
muy entretenido tu blog.
he descubierto a Kerouac hace muy poco...y se me abre un mundo nuevo!
saludos desde santiago, la ciudad más contaminada de sudamérica hoy!